Es la barra más cara de la comparativa con diferencia: 499 euros, cuando la siguiente cuesta 319. Y conviene saber exactamente qué compras por ese dinero, porque no es lo que suele esperarse.
Lo que sí trae: Dolby Atmos, HDMI eARC, control por voz, controles táctiles, AirPlay 2 y el sistema Sonos, que es lo que de verdad justifica el precio para quien lo quiere: la barra se integra con el resto de altavoces de la casa, se actualiza durante años y puede convertirse en un 5.1 añadiendo el subwoofer y dos altavoces de la marca.
Lo que no trae: Bluetooth —todo pasa por el WiFi de casa—, subwoofer de ningún tipo, y ningún dato de potencia: Sonos no publica vatios, y es una de las barras mejor valoradas de la tabla. Es el mejor argumento posible contra la idea de que los vatios sirven para comparar.
Su 4,5 con 1.350 valoraciones es sólido. La pregunta no es si suena bien —suena—, es si quieres el sistema. Si no, con 499 euros compras en esta misma tabla la Hisense AX5125H de 5.1.2 con traseros y tiro al techo, y te sobran 180.