Es el único convector puro de la comparativa, y eso cambia cómo se siente el calor: en vez de soplarte aire caliente, calienta el aire que lo atraviesa y lo deja subir. Tarda más en notarse y es mucho más agradable para estar horas.
Su mejor baza son los tres niveles: 750, 1.250 y 2.000 W. El de 750 W cuesta 0,11 € la hora, la cifra más baja de toda la tabla, y para mantener templado un dormitorio ya encendido suele bastar. Esa escala fina es lo que de verdad permite gastar menos, mucho más que cualquier etiqueta de «bajo consumo».
Publica 44 decibelios, y hay que ser justos con el dato: es el más alto de los cuatro que se atreven a medirlo. Pero los otros catorce no publican nada, y seguramente no es porque suenen menos.
Lleva fusible de seguridad contra sobrecalentamiento, aunque no menciona apagado por vuelco.