
JBL Authentics 500
Por qué: 270 W y 11,4 kg: el más potente de la tabla, con diferencia. (nota 10/10). Un salón grande donde quieres sustituir a un equipo de música entero.
Un altavoz de enchufe no se elige por la batería, que no tiene. Se elige por cómo llega la música, y ahí hay una diferencia que mucha gente descubre tarde: wifi no es lo mismo que Bluetooth.
Con Bluetooth, la música sale de tu móvil: si te vas a otra habitación se corta, si te llaman se interrumpe y la calidad va recomprimida. Con wifi, el altavoz coge la música directamente de internet; tu móvil solo le dice qué poner. Eso permite además el multiroom: varios altavoces sonando sincronizados por toda la casa.
Conviene saber qué estás comprando: los Marshall de esta tabla son solo Bluetooth, y por eso puntúan más bajo en nuestra valoración aunque suenen estupendamente. No es un defecto oculto, es una elección de diseño — y si solo vas a poner música en un salón desde el móvil, no te afecta en absoluto.

Por qué: 270 W y 11,4 kg: el más potente de la tabla, con diferencia. (nota 10/10). Un salón grande donde quieres sustituir a un equipo de música entero.

Por qué: 193.000 valoraciones: el altavoz conectado más vendido, con diferencia. (4,7 de 5 con 193.288 opiniones en Amazon). Entrar en el mundo del altavoz conectado por treinta euros, o poner uno en cada cuarto.

Por qué: El del audio espacial: seis altavoces apuntando en todas direcciones, arriba incluido. (8,6/10 en calidad-precio). Quien quiere audio espacial de verdad y ya está metido en Sonos.

Por qué: El multiroom de referencia: el sistema que todos los demás imitan. (10/10 en conexión). Empezar un sistema de varias habitaciones que vas a ir ampliando.
Es la decisión de fondo. Wifi da multiroom, no se corta al salir de la habitación y suena mejor porque no recomprime. Bluetooth es universal y no necesita configurar nada. De los dieciocho que comparamos, diez llevan wifi y ocho no.
Si la idea es empezar con uno y ampliar, elige un sistema antes que un altavoz: Sonos, Audio Pro o los JBL con wifi se sincronizan entre ellos. Mezclar marcas en multiroom no funciona.
Si tienes vinilos o quieres conectar la tele, mira que haya entrada de línea. La llevan nueve de los dieciocho, y en algunos —como el Sonos Era 100— hace falta un adaptador que se compra aparte.
Alexa, Google o ninguno. Si lleva micrófono, comprueba que tenga botón físico para desactivarlo: es la diferencia entre un altavoz y un micrófono permanente en el salón.
Sonos publica 10 W para altavoces que suenan como de 100: no da cifras comparables. JBL publica 270 en su modelo grande. Aquí los vatios ordenan dentro de cada marca, no entre marcas.

499 € · El del audio espacial: seis altavoces apuntando en todas direcciones, arriba incluido.

248,99 € · 90 W y los dos asistentes a la vez: Alexa y Google en el mismo aparato.

330 € · 80 W con AirPlay 2 y multiroom, de la marca sueca que casi nadie conoce.

89,99 € · 193.000 valoraciones: el altavoz conectado más vendido, con diferencia.

119 € · El de la mesilla: despertador con pantalla y altavoz conectado en uno.

129 € · El Echo con graves de verdad: tres veces los del Dot normal, según Amazon.

297,49 € · 80 W y 5,5 kg de altavoz: el Marshall de salón con 987 valoraciones detrás.

297,49 € · El Marshall grande de salón, con diez niveles de ajuste de sonido.

299 € · 80 W frente a los 30 del Acton III: el salto de potencia de la cuarta generación.

206,10 € · 100 W bajo una cúpula transparente iluminada: el que se mira además de oírse.

599 € · 11,3 kg de altavoz de fiesta: el más caro y el más grande de la tabla.

399 € · La cuarta generación del Stanmore, con menos datos publicados que la tercera.
Que la música no sale de tu móvil: no se corta al alejarte, no gasta batería del teléfono, no se interrumpe con una llamada y no va recomprimida. Y permite tener varios altavoces sonando a la vez en distintas habitaciones, que es lo que el Bluetooth no puede hacer.
Porque nuestra nota mide lo que el fabricante publica —potencia, conexiones, funciones— y los Marshall de casa no tienen wifi ni multiroom, que son dos de los ejes de esta categoría. Cómo suena un altavoz no está en ninguna ficha técnica y no lo puntuamos: para eso están las estrellas de quien lo ha comprado, donde el Acton III saca un 4,7 con más de 2.400 opiniones.
Solo si vas a usarlo. El asistente de voz es cómodo para poner música con las manos ocupadas y es un micrófono encendido en tu salón. Los que lo llevan tienen botón para apagarlo; conviene saber dónde está.
Si tiene enchufe cerca, sí, pero no están pensados para la intemperie: ninguno de esta tabla declara resistencia al agua. Para eso están los portátiles, que además llevan batería.
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