
Dreo 1800 W oscilante
Por qué: Oscila 70° y reparte el calor por toda la habitación, en vez de apuntar a un sitio. (nota 8,7/10). Un salón donde el calor tiene que llegar a todas partes, no solo al sofá.
Si abres el listado de calefactores de Amazon verás la misma etiqueta repetida hasta el absurdo: «bajo consumo». La llevan Cecotec, Dreo, Rowenta, Orbegozo, JATA y casi todos los demás. Y casi todos son resistencias eléctricas de entre 1.500 y 2.400 vatios.
Aquí está lo que nadie te cuenta: un calefactor eléctrico convierte en calor prácticamente el 100 % de la electricidad que consume. No hay margen de mejora, porque no se puede pasar del 100 %. Dicho de otro modo: dos calefactores de 2.000 W cuestan exactamente lo mismo de tener encendidos, cueste uno 18 euros y el otro 99. Uno puede repartir mejor el calor o hacer menos ruido, pero el recibo es idéntico.
Lo admite el propio fabricante sin darse cuenta. Rowenta anuncia que su calefactor «ahorra hasta un 50 % de energía» y, en la línea siguiente, explica cómo: «ajusta la potencia a 1.000 W». Claro: consume la mitad porque calienta la mitad.
Entonces, ¿se puede gastar menos? Sí, pero no eligiendo marca: eligiendo bien los vatios que necesitas y comprando un termostato que funcione, porque lo que de verdad baja la factura es que el aparato esté apagado la mitad del tiempo. Por eso en esta tabla calculamos el coste por hora en euros de cada uno a plena potencia, y puntuamos el control —termostato, temporizador, programación— por encima de la etiqueta.
Cálculo a 0,15 €/kWh, un precio de referencia de la tarifa regulada. Si pagas otra tarifa, la proporción entre unos y otros no cambia.

Por qué: Oscila 70° y reparte el calor por toda la habitación, en vez de apuntar a un sitio. (nota 8,7/10). Un salón donde el calor tiene que llegar a todas partes, no solo al sofá.

Por qué: 34 decibelios publicados. Solo tres más en toda la tabla se atreven a dar esa cifra. (4,7 de 5 con 10.696 opiniones en Amazon). Dormir con él puesto: 34 dB es el nivel de una biblioteca.

Por qué: Se controla desde el móvil y dice que ahorra con inteligencia artificial. El ahorro real sigue siendo apagarlo. (9/10 en calidad-precio). Programarlo desde el móvil para que el salón esté caliente cuando llegas a casa.

Por qué: 32 dB y 25 m² de alcance: el que mejor combina silencio y superficie. (9,2/10 en confort). Un salón grande en el que además se ve la tele: cubre 25 metros sin que se le oiga.

Por qué: Se cuelga de la pared y se programa con mando: no ocupa suelo. (10/10 en control del gasto). Un baño o un pasillo estrecho donde no hay sitio para un aparato en el suelo.

Por qué: 2.400 W, de los más potentes. También de los más caros de tener encendido: 0,36 € la hora. (nota 6,4/10). Calentar deprisa una estancia grande o mal aislada, asumiendo lo que cuesta.
2.000 W cuestan unos 30 céntimos la hora; 3.000 W, unos 45. Es así para todas las marcas, porque una resistencia no puede ser más eficiente que otra. Elegir 3.000 W «por si acaso» es comprometerse a pagar un 50 % más cada hora.
Un calefactor con termostato se apaga al llegar a la temperatura y vuelve a encenderse al bajar. En una habitación normal eso significa que está encendido menos de la mitad del tiempo. Esa es la única manera real de bajar el recibo, y es un componente de dos euros que algunos modelos no llevan.
Para un dormitorio vale más un temporizador de 12 horas que cien vatios de más: lo programas para que caliente al acostarte y se apague solo. Sin él, o lo dejas toda la noche encendido o te levantas a apagarlo.
Aquí hay diferencias reales y comprobables: en esta tabla van de 29 dB a 44 dB entre los que lo publican. A 29 dB se duerme con él puesto; a 44 dB se oye claramente. Ojo, porque la mayoría no publica este dato.
El termoventilador calienta rápido y se enfría igual de rápido; el cerámico es parecido pero más silencioso; el convector da un calor suave y continuo; el radiador de aceite tarda en arrancar pero sigue dando calor un rato después de apagarse, que es lo que lo hace eficiente de verdad en un uso largo. Todos gastan lo mismo por vatio.
Para un baño hace falta protección contra salpicaduras (IP21 o superior). La mayoría de calefactores, incluido alguno de esta tabla, lo prohíbe expresamente en sus instrucciones. No es una formalidad: es una toma de corriente con agua cerca.

61,70 € · Oscila 70° y reparte el calor por toda la habitación, en vez de apuntar a un sitio.

99 € · Se controla desde el móvil y dice que ahorra con inteligencia artificial. El ahorro real sigue siendo apagarlo.

98,99 € · 32 dB y 25 m² de alcance: el que mejor combina silencio y superficie.

74,99 € · 29 dB, el más silencioso de todos, y el único apto para el baño.

47,09 € · 34 decibelios publicados. Solo tres más en toda la tabla se atreven a dar esa cifra.

23,99 € · 2.400 W, de los más potentes. También de los más caros de tener encendido: 0,36 € la hora.

44,90 € · Se cuelga de la pared y se programa con mando: no ocupa suelo.

17,99 € · 17,99 €: el segundo más barato, y lleva apagado por vuelco, que algunos de 50 € no tienen.

49,99 € · 4,7 de nota con 10.696 valoraciones: el mejor valorado de la comparativa.

17,93 € · 4,5 de nota por 17,93 €, y sus instrucciones prohíben expresamente usarlo en el baño.

43,99 € · 13.141 valoraciones, el más contrastado de la categoría. Y su «ahorra un 50 %» significa: ponlo a la mitad de potencia.

48,99 € · 1,2 kg: el más ligero de la comparativa, con doble sistema de seguridad.

49,99 € · 3.000 W: el más potente de la comparativa y el más caro de tener encendido, 0,45 € la hora.

27,89 € · Convector con tres potencias desde 750 W: el más fino de ajustar y publica sus 44 dB.

58,49 € · Radiador de aceite: el único que sigue dando calor después de apagarlo.

21,90 € · El único del tramo barato que dice cuántos metros cubre: hasta 20 m².

23,19 € · Estufa de cuarzo de 1.200 W: calor instantáneo y directo por 23 euros.
No, no en electricidad resistiva. Un calefactor eléctrico transforma en calor casi el 100 % de lo que consume, así que dos de 2.000 W cuestan lo mismo por hora aunque uno valga cinco veces más. Lo que sí ahorra es un termostato que lo apague cuando sobra calor.
Unos 30 céntimos por hora a 0,15 €/kWh. Cuatro horas al día durante un mes son unos 36 euros. Con termostato, bastante menos, porque no está encendido todo el tiempo.
La regla práctica es unos 100 W por metro cuadrado en una casa con aislamiento normal: 1.200 W para un dormitorio de 12 m², 2.000 W para un salón de 20 m². Pasarse de vatios no calienta mejor, solo más rápido y más caro.
Depende de cuánto tiempo lo tengas encendido. El termoventilador da calor en segundos y lo pierde igual de rápido: bueno para un rato. El radiador de aceite tarda veinte minutos en arrancar pero mantiene el calor después de apagarse, así que en sesiones largas aprovechas mejor cada vatio.
Solo si lo indica expresamente y tiene protección IP21 o superior. En esta comparativa hay modelos cuyas instrucciones lo prohíben de forma explícita, y uno diseñado justamente para eso.
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